7 CONSEJOS PARA LOGRAR SER FELICES y NEGOCIAR CON UNO MISMO

Desde que nacemos no paramos de negociar con todo lo que nos rodea. Cada estímulo que tenemos desde el momento que respiramos por primera vez nos enseña cuál es la mejor manera de negociar.

Cuando somos bebés aprendemos que llorar es la forma de conseguir leche, aprendemos que si damos un beso a los abuelos cuando llegan a casa se ponen tan contentos que siempre nos reciben con una piruleta o alguna sorpresa, aprendemos que los hermanos mayores hay que mostrarles respeto para conseguir su ayuda, en cambio a los hermanos pequeños es mucho mas simple negociar con ellos… A medida que nos hacemos mayores vamos aprendiendo diferentes formas de comunicarnos con los demás, algunas acertadas otras no tanto, empezamos a observar que existen muchas formas de negociar y que hay que utilizar unas u otras según la situación.

Pasamos de tener una forma de negociar totalmente agresiva e imperativa sobre lo que uno quiere sin importar nada más, a negociar de una forma mas tranquila, agradable y teniendo en cuenta las opiniones de la otra parte sin perder de vista las nuestras, es decir, pasamos de pedir la leche a gritos cuando somos bebés a poder dialogar con nuestra pareja y exponer nuestros puntos de vista para decidir, por ejemplo, donde ir de vacaciones.

 

El tiempo de cambiar de una forma de negociar a otra es diferente para cada persona

Todos hemos sido educados de la misma manera ni tampoco hemos pasado las mismas experiencias tanto de pequeños como de mayores.

Por poner un ejemplo, todos aquellos niños que hayan sido maltatados físicamente, consentidos sin ningún tipo de norma justa o bien que no se hayan sentido queridos por su familia, tendrán mas dificultades a la hora de aprender que la negociación de “hago lo que yo quiero” no es el camino a seguir. Sin embargo, aquellos niños que hayan crecido en un ambiente familiar tranquilo, que sepan el valor de las normas y sus consecuencias si no se cumplen, que hayan aprendido lo que es la empatización y la complicidad sana, su tiempo será mucho mas reducido.

A lo largo de todas las vivencias vamos perfeccionando el arte de la negociar, vamos entendiendo que negociar no es imponer al otro tu voluntad sino aprender a dialogar, a expresar lo que uno necesita y lograr ,junto al que tenemos delante, la mejor situación para ambos.

Hoy en día, muchos directivos entienden la negociación como una forma de manipular a la otra parte para lograr ceder lo mínimo posible en lo que uno quiere conseguir, muchos hombres de negocio aún interpretan que una buena negociación es lograr ser mas fuerte que la otra parte rebatiendo todos sus argumentos y enfatizando en tus palabras para que tengan mas fuerza y así poder lograr el objetivo principal, que no es nada mas que salirte con la tuya. Esta actitud también existe en las negociaciones con los hijos, con la pareja e incluso con los padres o abuelos, y es el principal motivo de discusiones, problemas y separaciones emocionales que existen en nuestra vida, esta posición imperativa es el iniciador de las discusiones pasadas, presentes y futuras.

La vida nos enseña a negociar con los demás, pero ¿quién nos enseña a negociar con uno mismo? ¿quién nos enseña cuál es la mejor manera de comunicarse con uno mismo? ¿quién nos enseña cuál es la manera de conseguir lograr ser lo que queramos ser?

Amigos míos, estas son las preguntas que realmente importan, si no sé comunicarme conmigo mismo no lograré ser feliz, ¿si no soy feliz que importa el resto de las cosas?

 

Nuestro reto personal se tiene que centrar en
¿Cómo lograr ser feliz con uno mismo?

 

Toda nuestra vida tiene que estar sostenida por nuestra felicidad, de levantarte cada día con ilusión, con ganas de lograr lo que uno quiere, y en muchas ocasiones esta ilusión está frustrada por nuestra forma de pensar, por nuestra forma de actuar, por eso es importantísimo aprender a negociar con uno mismo. Si la vida no se basa en ser feliz todo lo que hagamos carecerá de solidez.

Durante años he utilizado técnicas empresariales estudiadas en la universidad para negociar con proveedores, familiares, amigos,… cuando realmente para lograr ser mas feliz las tenía que haber utilizado conmigo mismo ya que siempre hay actitudes o formas de pensar que si las modificáramos seríamos mas felices!!

Alguna de mis recomendaciones para aplicarlas con uno mismo para lograr ser feliz:

  • Ser honesto con uno mismo el primer paso para lograr ser feliz:

No te amagues tus problemas con fáciles fachadas de optimismo o tranquilidad, es importante que sepas lo que realmente te preocupa y que seas capaz de mirar de frente tus problemas, tus frustraciones y entender tus sentimientos

 

  • Piensa en lo que quieres, no como lo quieres. Este concepto te  ayudará a disfrutar a focalizar tu felicidad:

Tienes que tener en tu mente muy claro tus metas e intereses, tus necesidades pero no debes controlar la forma en que se deben cumplir estas necesidades, por ejemplo, si te hace feliz ir de vacaciones céntrate en la necesidad de viajar y disfrutar del viaje, el sitio donde vayas es secundario, muchas veces queremos que las cosas se hagan de la manera que queremos nosotros y se nos olvida que la necesidad real es disfrutar con lo que nos proponemos.

  • Ten la mente abierta:

es importante que tengamos la mente despejada para que pueda captar nuevas ideas sobre posibles soluciones a nuestros problemas. NO tengas ideas fijas, escucha a los expertos sobre temas concretos que te preocupan y valora sus opiniones.

  • Escribe todo lo que sientes:

Pasar los sentimientos o aquello que nos preocupa al papel es ayudar a que una idea abstracta cobre vida y sea mas entendible para uno mismo. Recomendable hacer listas y valorar sus resultados.

  • No te autocritiques, por ese camino lo lograrás ser feliz

Deja de juzgarte por lo que podías haber hecho, acepta que no eres perfecto, eres perfectamente imperfecto. Criticarte no ayudará a que te conozcas mejor, observar la realidad y disfrutar de ella sí.

  • Valora tus esfuerzos. Si no te valoras tu ¿Quién lo hará?

No dejes de reconocerte que cada día vives para disfrutarlo y que todo lo hecho durante el día ha sido para un propósito digno.

  • Sé objetivo contigo mismo:

Gracias a los procesos anteriores podemos hacer una valoración de nosotros mismos, una lista de virtudes y aspectos a mejorar. Se objetivo con el resultado de tu introspección y saca conclusiones.

Si te ha gustado lo que has leido, en los próximos artículos iremos desarrollando en profundidad los diferentes puntos comentados con la intención de tener una guía práctica sobre como lograr que los hábitos que tenemos nos ayuden a ser cada día más felices!

 

¡TODO DEPENDE DE TI!

 

Jordi Soler

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