La importancia del orden en tu vida: orden fuera – orden dentro


¿Sientes que vive en un caos y no consigues poner orden? ¿Necesitas coger las riendas de tu vida pero te resulta imposibles alcanzar ese equilibrio?. ¿Sabes que puedes conseguir el orden con algo tan sencillo como ordenar tu armario?. Descubre cómo tu exterior influye directamente en tu interior.

Orden fuera, orden dentro. Esta frase reduce lo que realmente existe. Si exteriormente, vives en un caos, lo que vas a tener interiormente es un caos también. Si fuera de ti existe orden, poco a poco conseguirás el equilibrio interiormente. El orden es una secuencia que marca un principio y final de las cosas. Desde que nacemos hay un orden: una gestación, crecimiento y finalmente, el parto. Después hay infancia, crecimiento, educación, puesta en práctica de las enseñanzas, creación de tu familia…en esto consiste la rueda de la vida. Como ves, todo tiene un principio y un final. El orden nos indica cuáles son los pasos para poder llegar a ese final.

El orden es fundamental en tu día a día. Hay personas que están acostumbradas a vivir en un continuo caos sin saber que eso les está repercutiendo negativamente. El orden en tu vida es la base de toda seguridad y de todos los principios. Si tu vida tiene un orden vivirás en un estado de tranquilidad.

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Cuando hablo de la parte del orden fuera, me estoy refiriendo a tu entorno. Dónde vives, lo que te rodea, tu ambiente, la gente con la que te relacionas, tus amigos, familia…Si tienes caos, sentirás y vivirías en la frecuencia del desorden, pero si por el contrario, vives en el orden, sentirás por dentro el equilibrio y la estabilidad.

Es fundamental que haya balance entre lo que hay fuera y lo que hay dentro. Es la única manera de que tu vida esté equilibrada. Las personas que tienen orden, pero están rodeadas de caos, se sienten intranquilas, notan que hay algo que no está funcionando bien. No consiguen sentirse a gusto porque existe un desequilibrio entre ambas partes. Es imposible que te sientas serena y en paz si tu habitación está hecha un caos y, si eres una persona muy organizada, es muy difícil que tu armario esté desordenado. Por tanto, existe una relación directa entre tu parte interna y tu entorno. 

 

“El conseguir orden en tu exterior muchas veces es utilizado como una herramienta para alcanzar el cambio que una persona está buscando.”

Así, si gestionas y consigues organizar tu parte exterior, conseguirás crear y generar el orden en tu interior. Por orden interior me refiero básicamente a tu pensamiento. Si tienes una mente caótica, con pensamientos circulares, preocupaciones o problemas, estás haciendo que tu vida gire en torno a sentimientos negativos. Vives en un ambiente contaminado y, al final, tu vida desembocará en una situación de estrés. En estos casos la meditación te ayuda a controlar el estrés pero es fundamental que ataques el problema de raíz.

Por el contrario, si tus pensamientos son ordenados, planos, sin altibajos. Si son totalmente positivos y te conducen a conseguir tus propósitos diarios, estás viviendo en la calma. Para ayudarte a conseguir este estado de serenidad te aconsejo que potencies tu cambio con diversas técnicas. Por ejemplo, las terapias del ho’oponopono te ayuda a poner en orden tu interior y controlar tus sentimientos.

Por esto, es fundamental que si te cuesta poner orden en tu interior, primero intentes encontrar el equilibrio en tu exterior y casi sin darte cuenta empezarás a encontrar el balance internamente. ¿Te explico cómo?

 

 

Cómo poner orden en tu entorno


Lo primero de todo es saber qué es lo que tienes que ordenar. No puedes empezar a hacerlo sin tener una meta. ¿Cómo saber por dónde empezar? Muy sencillo, siempre debes de comenzar por aquellas cosas que más caos o estrés te generan.

Si por ejemplo, aquello que te está produciendo más inquietud es una relación personal con alguien, ésta será tu prioridad, tu primer objetivo a resolver. Si tienes problemas con tu familia, ¡resuélvelos!. Usa las constelaciones familiares para solucionar los problemas familiares y conseguir que entre el orden en tu núcleo familiar. En cambio, si es un espacio físico lo que te está alterando, ¡ordenarlo!. Si son las tareas diarias, ¡hazlas!. Lo importante es empezar por aquello que te produce más intranquilidad. Interiormente si consigues entrar en un estado de templanza, de positividad, de calma a la hora de hacer tus actividades, sentirás una satisfacción mayor y las realizaras en menor tiempo.

 

“Lo fundamental para comenzar correctamente el camino hacia el orden es identificar aquello que más te provoca inestabilidad.”

Si hay mucho caos interior es mejor empezar por el exterior. Como te he comentado antes, es recomendable que para organizarte interiormente, empieces por tu exterior. Ordenar un espacio de tu casa te va a ayudar a procesar emociones y quitar el chip o la energía que te está bloqueando en tu entorno. Esto hará que fluyas con más rapidez. Siempre, lo que hagas fuera se verá reflejado en tu interior.

 

 

El orden y las listas: cómo dar prioridad a las cosas


Empieza a trabajar con listas. Te ayudarán a saber qué es lo que te está produciendo el caos. Vuelca en un papel todo lo que te sucede y todo lo que te pasa. Y ponlo en diferentes archivos, usando por ejemplo, la sección de la casa, la de la pareja, el trabajo, de uno mismo… Una vez que lo tengas todo expresado en papel, lo ordenas en esos apartados.

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Cuando ya tengas estructuradas todas las cosas que te generan malestar por apartados, es el momento de empezar a enumerar de mayor a menor importancia. Da prioridad a aquello que te está ocasionando más estrés. Lo que pretendo con esto es que visualmente seas capaz de saber los elementos que primero tienes que trabajar para eliminar de tu vida sentimientos negativos.

Llegado a este punto es el momento de hacer un plan de trabajo. Establece según tu semana, el tiempo del que dispones para dedicarle a cada una de las tareas que tienes apuntadas en tu lista. Así, serás capaz de empezar a poner solución a aquellas cosas que más inestabilidad te están ocasionando. Puede que no tengas tiempo para todas ellas, ve trabajando sólo aquellas que están en las primeras posiciones de la lista. La idea de este método de trabajo es que tu nivel de desorden e inestabilidad se vaya reduciendo poco a poco.

A grandes rasgos estos serían los pasos principales para llevar a cabo tu cambio y conseguir que el orden vuelva a pilotar tu vida:

  1. Controla tu tiempo: para ser consciente de cómo pasas tu tiempo haz, como te he dicho antes, una lista con las cosas que haces a diario o a la semana y tacha las que no te aporten nada. La idea es que empieces a ser consciente de en qué cosas dedicas tu tiempo y cuales debes de eliminar de tu vida porque no te repercuten en nada positivo. ¿Cuánto tiempo dedicas a ver la televisión?
  2. Incluye hábitos saludables: vuelve a incluir productos básicos de una alimentación sana, las verduras y fruta deben de ser una parte muy importante en tu dieta. Esto hará que te encuentres mejor y tu estado de ánimo suba. Al empezar a sentir que te estás cuidando te sentirás mejor. La meditación puede serte de gran ayudar también.
  3. Vuelve a organizarte: aprende a tirar aquellas cosas que no te sirve o que ya no utilizas. Y con las que te quedas tenlas bien organizadas, en su sitio.

 

 

Las 3 actitudes para tener orden en nuestra vida


  1. Necesidad de cambio. Es lo que origina cualquier cambio y sin la cual, es imposible realizarlo. La necesidad de querer cambiar las cosas, de partir de un punto hacia otro distinto. Del desorden al orden. Si no sientes esas ganas de querer empezar a cambiar tu vida, será muy difícil, casi imposible que finalmente lo consigas. La necesidad será el motor que te guíe por ese cambio. Si crees que no estás lo suficientemente motivada, piensa en los beneficios que esos cambios te van a aportar. ¿Cómo mejorará tu vida si es más ordenada y tranquila?
  1. La flexibilidad. Parece una cosa obvia, pero pocas mujeres son conscientes de la necesidad de ser flexibles consigo mismas y con el modo en el que realizan sus tareas o se enfrentan a determinadas situaciones. ¿Quizá llevas 20 años haciendo las cosas de la misma manera? Cambiarlas supondrá un trabajo duro, quizá algunas sólo las tienes que modificar, pero otras puede que las debas eliminar. Ya te aviso que esto te costará mucho. Pero, como te comenté en el apartado anterior, piensa en los beneficios que estos cambios aportarán a tu vida y a ti misma. Deja que estos cambios entren poco a poco en tu vida y te irás dando cuenta de la cantidad de oportunidades que te estás encontrando al dejar de estar apegada a esas emociones, rutinas o cosas.

 

“Empieza a trabajar tu flexibilidad y olvídate de pensar que ya eres mayor para cambiar tus hábitos.”

 

  1. Pasar a la acción. Es la más importante. Muchas mujeres se quedan en las dos primeras. Toman consciencia de los cambios que necesitan en sus vidas y se mentalizan de la necesidad de ser flexibles para conseguirlos, desapegándose de las cosas. Pero el problema viene cuando no son capaces de tirar esas cosas que ya no necesitan o no son capaces de modificar ese comportamiento que les está ocasionando tanto malestar. ¿Cuántas veces te has propuesto ir al gimnasio y nunca vas? Sí, sabes que es bueno para tu salud, consigues encontrar uno que tiene un horario compatible con tu trabajo, te compras ropa para tus clases pero al final…¡no vas! ¿Por qué? Tan sencillo como que no te has comprometido contigo misma y no estás cambiando tu actitud. Debes pasar a la acción y luchar por conseguir esas transformaciones que tu mente y tu cuerpo te está pidiendo. Por eso el último requisito para que el orden entre en tu vida es pasar a la acción. Es la definitiva y mediante la cual podrás medir tus resultados.

 

Tu mente juega un papel muy importante a la hora de poner orden en tu vida. Lo que tú imagines y proyectes tanto consciente como inconscientemente al final se llevará a cabo. Esto no es algo tan sencillo como suena, sino que lleva implícito todo un proceso que si lo sigues, te ayudará a conseguir todo aquello que quieres. Con las técnicas de visualización mental podrás acelerar y complementar el cambio de tu vida hasta conseguir el orden y equilibrio.

 

 

El orden que te rodea


El orden natural de las cosas es el orden que no interrumpimos, el caos es el orden interrumpido. Esto quiere decir que hay un orden predeterminado para las cosas, cuando entras en él, estás sincronizada, las cosas se solucionan por sí mismas. Casi no necesitas que intervengas en ellas para que funcionen correctamente.

Algunas de mis pacientes me dicen que después de hacer la terapia, su vida parece más fácil. Esto se debe a que ha entrado en una sincronicidad. Es decir, que vas haciendo lo que realmente tienes que hacer, te resulta sencillo, satisfactorio para ti misma y sientes una calma.

 

“Cuando las cosas se encuentran en su orden natural, todo fluye.”

 

El orden natural es cuando no tienes que forzar las cosas sino que pasan libres y naturalmente. No forzarte significa que no te tienes que sentirte incómoda. Pero no hay que confundir el esforzarte con el trabajo. Este último es necesario, es fundamental realizar unas tareas para conseguir una meta. Pero si estas tareas las haces forzadas, de mal humor, a disgusto…generas energías negativas ocasionando el caos y no el orden. Es necesario que los impulsos del orden sean de manera natural, pero esto vendrá o requerirá un esfuerzo.

Cuando entras en un lugar donde hay mucho caos, ¿te quedas un rato parada, te pones nerviosa y estás incomoda? Cuando hay desorden se acumula la negatividad, crea ambientes tóxicos y poco saludables. Para evitar este tipo de energías es necesario generar ambientes sanos, donde puedas vivir en orden, tranquilidad y equilibrio.

Es muy importante los espacios donde habitas, trabajas, te relaciones… El orden en el hogar es muy importante, tanto en lo visible como en lo invisible. De nada sirve que todo aparezca estar ordenado, si a la hora de abrir un armario descubres que toda la ropa está colocada a presión.

 

·¿Por qué tener ordenado el hogar es tan importante? ·

El hogar es una de las secciones más importantes ya que es la más visible. ¿Qué tenemos que hacer en él? Organizar los diferentes espacios y tener la regla de que si hace uno o tres años que no lo has utilizado alguna prenda o artículo, es señal de que no la volverás a utilizar. No debes guardar cosas que estén rotas, en mal estado o que te traiga malos recuerdos. Si guardas objetos con emociones negativas, estás guardando malas sensaciones o emociones que no quieres que estén en tu vida, ni en tu casa. Te debes deshacer de todo lo imprescindible de tu vida. Puedes utilizar las múltiples páginas de compra y venta que existen hoy en día en Internet para venderlas.

Marie Kondo es una de las máximas representantes del orden en nuestros días. A través de su libro: “La magia del orden: herramientas para ordenar tu casa… ¡Y tu vida!”, ha conseguido que miles de personas tengan orden en su vida a través de sus reglas. Es uno de los grandes best sellers de EEUU.

¿Y en qué se basa su método? En dos principios bien básicos:

  1. Deshacerse de todo aquello que no te aporte nada positivo. ¿Cuántas cosas tienes en tu armario que ya no usas o que las guardas por lo que te recuerda?
  2. No comprar ningún dispositivo para almacenar o clasificar tus cosas. Cajas o separadores, son cosas innecesarias para Marie ya que considera que tu casa ya tiene su propio orden.

Considera que el orden es un proceso con uno mismo. A través de la limpieza y de colocar cada cosa en su sitio se consigue un equilibrio interno. Todo se reduce a amar tus cosas y las que ya no necesites despídete de ellas. A continuación te indico las 9 reglas que son imprescindibles para conseguir el orden en tu vida según Marie Kono:

 

  1. Ordenas las cosas según categorías.
  2. Guarda aquellas prendas que solo te transmiten buenos sentimientos.
  3. Deshazte de lo que no utilizas.
  4. Despídete de cada prenda que has utilizado y ya no usarás más.
  5. Ordena tus cosas de forma efectiva para que se quede así siempre.
  6. Comienza a ordenar las cosas que te resulten más fáciles. Empieza por objetivos pequeños para que vayas viendo pequeños progresos.
  7. No hacer sesiones intensivas de limpieza. Es mejor y ordenando poco a poco y que sea una rutina que haces diariamente.
  8. Aprende a doblar bien la ropa y ahorrarás espacio.
  9. No compres nada para clasificar y almacenar tu ropa ya que si lo guardas en cajas quiere decir que no lo necesita, ¿así que por qué no te deshaces de eso?

 

Para mantener este orden es necesario comenzar con una limpieza genérica pero cumpliendo varias reglas.

Es importante seguir la regla de la ocupación. Ésta se basa en nunca llenar todo, intenta ocupar el 80% de la capacidad de tu armario, casa, cabeza… La regla del reemplazo es que antes de antes de comprar o meter en tu armario es deshacerte de una cosa que ya tengas.

La regla de un toque. Quiere decir que para acceder a una prenda necesites solamente dos pasos. Es decir, abrir la puerta de tu armario y cogerla.

Igual que almacenas cosas inútiles en tu armario lo mismo haces contigo. Guardas información sobre ti que no te sirve, que te influye de una manera negativa. ¿No te ha pasado alguna vez que te han repetido algo tantas veces que al final te has creído lo que te han dicho? Es momento de hacer una limpieza de tus creencias y de tus hábitos para conseguir que el orden impere tu vida.

 

 

Reto Karina Rando: poner orden en tu armario


Como ya has podido leer antes, el ordenar tu espacio exterior tiene unas connotaciones positivas es tu vida interior, por eso, ordenar el armario, es una de las acciones que más mando en las terapias de reconducción de autoestimas.

Es importantísimo tu armario. Ya que tiene tu ropa y es la imagen que tú tienes de ti mismas y la imagen que tu das a los demás. Es con lo que te sientes cómoda y tapas tu cuerpo para salir al mundo exterior.

Tu habitación es una parte fundamental de tu vida. Es el lugar de descanso, donde te encuentras contigo misma y normalmente el armario está en tu habitación. Éste tiene que estar bien ordenado, armonizado, limpio y ventilado para poder descansar.

Prepárate para ordenar el armario, debes de fijarte una meta, ¿qué quieres conseguir? Paz, orden, seguridad…vuelca todo lo de tu armario encima de tu cama, que se vea el caos para que seas consciente de esos problemas o situaciones. Seguramente tengas ropa que te recuerde a determinados momentos. Descarta todo aquello que ya no usas o te trae malos recuerdos. Como te he comentado antes, la regla es que si hace entre uno y tres años que ya no lo usas realmente no lo vas a volver a utilizar. Quédate con lo imprescindible y lo demás lo deshechas. Lo importante es el resultado. Una vez que terminas y veas el espacio abierto y limpio, te generará una gran satisfacción interior.

Esta es una actividad te va a cansar físicamente. Es importante que cuando la termines te des un baño relajante para ponerte en orden. Cada tipo de ropa refleja emociones, algo tuyo. Así, en la ropa interior está reflejado lo más íntimo, las blusas son el corazón, los pantalones tu seguridad…cada prenda muestra algo de tu interior. Lo puedes trabajar de manera consciente o inconsciente. A los dos o tres días veras el efecto, ya que tus emociones se irán moviendo solo por haber ordenado tu armario. Es importante que aprendas a ser feliz y arriesgues a hacer esto. ¿Qué puedes perder por ordenar tu armario? Ponte a prueba y descubre qué te aporta el orden de tu armario.

¡Ser feliz sólo depende de ti!

 

Karina Rando

 

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